Ventajas e Inconvenientes de las Casas de Madera

¿Has oído hablar de las casas de madera? ¿Alguna vez has observado de cerca una y te has imaginado viviendo allí? Seguramente sí, sin embargo es muy probable que te hayas hecho algunas preguntas al respecto: ¿cuáles son las ventajas y desventajas de una casa de madera? ¿Son seguras? ¿Qué mantenimiento requiere una casa de madera? ¿Cómo se comporta en caso de incendio? ¿Cuáles son las ventajas de una casa de madera? ¿Y las desventajas?
Tanto si te estás planteando adquirir una vivienda en el presente o querrías hacerlo en el futuro, estas preguntas o dudas son más que comprensibles y, a continuación, intentaremos explicarlas y responderlas de la mejor manera posible.

Empezaremos poniendo en valor las ventajas de una casa de madera:

Ventajas de una Casa de Madera

Son más económicas: En la mayoría de los casos estas casas cuentan con un alto grado de prefabricación. Esto quiere decir que el trabajo en la obra, que es más caro y de peor calidad se reduce a cambio de realizar un montaje/ensamblaje de piezas que vienen ya listas (prefabricadas) de un taller, con unas condiciones que logran menores tiempos, con más seguridad y comodidad de trabajo y con un producto final de mayor precisión y calidad, lo cual se traduce en un ahorro de costes y en una ventaja competitiva.

Las Casas de Madera son muy ligeras: A diferencia de otros sistemas constructivos estas casas tienen un peso muy reducido. En la práctica, esta ventaja se traduce en un ahorro en el sistema de cimentación, al pesar menos la casa, se transfieren menos cargas al terreno y se requiere de un sistema de cimentación más reducido en tamaño y menos complejo. Asimismo, un menor peso se traduce en una menor carga de horas por parte de la mano de obra, con el proporcional ahorro en mano de obra para el importe final. Esto las hace más ecológicas ya que un menor empleo de material (sobre todo de acero y hormigón) y un menor tiempo de ejecución (uso de maquinaria) contribuye a bajar las emisiones de carbono y a reducir la huella ecológica.

Buena estabilidad y resistencia: Las estructuras de madera gozan de buena resistencia y cierta flexibilidad, esta ventaja hace que la estructura, de forma global, se solidarice y que cuando unas piezas trabajan o “hacen demasiada fuerza” otras próximas acuden en su ayuda. Otros materiales rompen de una forma más frágil y no permiten esa cierta deformación, que vuelve al estado original una vez que las fuerzas han cesado. Esta ventaja es especialmente útil ante los seísmos ya que la flexibilidad natural de la casa de madera le permite absorber y disipar la energía procedente de estas fuerzas y movimientos, la casa se mueve en su conjunto, pero una vez cesan las fuerzas, vuelve a su posición original.

Confort, calidez y tranquilidad: La madera, como material presente en la naturaleza nos genera sensación de calidez y bienestar a simple vista y por su mala conducción térmica y acústica y por su carácter higroscópico.

Regulación de la humedad interior: La madera, al ser un material higroscopio, tiene la ventaja de poder absorber cierta humedad y devolverla al ambiente, otros materiales son impermeables al vapor de agua y no permiten que el agua escape de la envolvente térmica del edificio. En cualquier caso debemos proteger la casa de la humedad capilar del terreno.

Material eficiente energéticamente: La madera, en su estado natural, ya presenta esta gran ventaja, pues aísla el calor, ya quiera este escaparse en invierno o bien entrar en verano. En las casas de madera es de vital importancia en los encuentros constructivos y estructurales, ya que es posible eliminar por completo los puentes térmicos de una forma más fácil y eficiente que con otros materiales. Sin embargo, debe emplearse de forma conjunta con un buen aislamiento para maximizar los beneficios. Además tiene un buen comportamiento acústico, con lo que su aplicación como marco de las carpinterías está más que recomendada.
Son sostenibles y ecológicas. Cada kilo de madera empleado es un kilo que para producirse necesariamente, el árbol ha necesitado absorber una gran cantidad de CO2 y agua para realizar la fotosíntesis, liberando al entorno oxígeno.

En definitiva, las casas de madera presentan una ventaja medioambiental fundamental y es que son en el fondo almacenes masivos de CO2 que absorben de la atmósfera. Sin embargo, una buena parte de la sociedad asocia la casa de madera a la tala de árboles y, por tanto, a la deforestación, esta mentalidad existente hoy en día se debe a falta de información, pues a través de una buena gestión forestal que asegure que, al menos cada árbol talado se replanta, no estaremos contribuyendo a la deforestación.

¿Y qué sucede en caso de incendios?

Antes de dejarnos asustar por las imágenes del cine de casas de madera ardiendo con gente corriendo a apagarlo que, en cierto modo, expresan una parte del imaginario colectivo, tienes que saber lo siguiente:

Todas las edificaciones arden en caso de incendio, la madera se carboniza, sí, pero lo hace a un ritmo constante y muy estudiado, con lo cual todas las estructuras, por normativa tienen tratamientos protectores que consisten en la aplicación de retardantes ignífugos o bien el propio sobredimensionamiento de la estructura. Mientras que el acero, y recordemos que el hormigón armado también lleva acero, a 600 ºC ha perdido como el 50% de toda su resistencia, la madera da igual la temperatura a la que trabaje que lo hará de igual manera y perderá resistencia no de golpe sino de forma lineal y controlada.

Además, en una vivienda, da igual del tipo que sea existen muchos elementos como sofás, muebles, cortinas, camas ropa etc. susceptibles de incendiarse sin embargo las casas de madera tienen otra ventaja añadida para asegurar la seguridad en caso de incendio y es que, en caso de incendio lo más instintivo es salir del edificio, el cual requiere una resistencia de la estructura mínima de media hora de exposición al fuego, sin embargo, en este proceso de evacuación en una casa de madera se emiten menos gases tóxicos capaces de hacernos perder el conocimiento y, al mismo tiempo, como es un aislante natural el calor y sofoco del incendio nos afectará en menor medida.

Durabilidad y Reciclabilidad

Durabilidad: Tendemos a pensar cuando vemos una casa de madera deteriorada que esto se debe a que, sin más, el material no resiste bien el paso del tiempo, sin embargo en la mayoría de las ocasiones se trata de construcciones que bien dejaron de lado los tratamientos protectores pertinentes o bien apenas hicieron labores de mantenimiento o ninguno. En realidad, las casas y construcciones de madera bien tratadas y mantenidas, son muy durables con el paso del tiempo. Un ejemplo de ello es el templo budista de Hōryū-ji, en Japón, cuya construcción es considerada como la más antigua en madera y lleva en pie casi 1400 años.

Reciclabilidad: Es una ventaja difícil de sacar a la luz, puesto que únicamente se piensa en reciclar objetos más bien desechables y no supuestos para toda la vida, como una casa. Sin embargo, en este caso es una gestión que quizás no hagamos nosotros y que ha de llevarse a cabo pensando en el futuro medioambiental y también de la sociedad y en este último punto vuelven a ganar las casas de madera ya que el tratamiento de sus residuos es más sencillo y, en algunos casos, incluso se pueden reutilizar.

¿Y las desventajas que presentan las casas de madera?

Ataques bióticos: La madera es un material natural que ocupa varias posiciones en el ecosistema global, una de ellas es la de servir de nutriente a determinas especies. No obstante, hoy en día el riesgo de ataque biótico por insectos xilófagos (carcomas, termitas, polilla del parquet…) hongos u otras especies está más que estudiado y suplido, pues si bien se sabe que con un bajo contenido de agua de la madera esta reduce la posibilidad de ataque drásticamente, en paralelo, la industria ha desarrollado tratamientos protectores, también ecológicos y respetuosos con el medioambiente, que no permiten que la madera sea atacada por organismos vivos.

Mantenimiento: Fruto de lo anterior, es necesario mantener el tratamiento protector apto para servicio, siguiendo siempre las instrucciones del fabricante o constructor, cada cierto tiempo tendremos que hacer labores de mantenimiento, en ocasiones bastará con renovar el tratamiento protector y en otras, sobre todo en las zonas más castigadas, habrá que lijar limpiar y aplicarlo de nuevo. Es importante, en este sentido, revisar en estas ocasiones los encuentros constructivos más importantes en busca de presencia o de infiltraciones agua. Tampoco podemos olvidar que cualquier vivienda necesita mantenimiento sin importar su sistema constructivo con el consecuente costo económico y de tiempo, solo que en este caso, es más especializado.

Por último y, relacionando las dos desventajas previas, no cualquier constructor o técnico tiene los conocimientos necesarios, al menos en nuestro país, para ejecutar la construcción de una casa de madera de forma adecuada, sin fallos ni desperfectos y sacándole el máximo partido al material. Es importante conocer bien el material para ofrecerle un diseño constructivo que proteja la vivienda de forma pasiva de todos aquellos agentes externos susceptibles de producir daños en nuestra y garantizar de esta manera el buen estado de mantenimiento y su durabilidad en el futuro.

Conclusiones sobre las casas de madera

Por lo general, mucha gente se echa atrás a la hora de construir su vivienda en madera y si bien les gusta la materialidad y personalidad de la madera, así como sus ventajas y la atmósfera que genera, en ocasiones se deja llevar por los falsos mitos o diversas problemáticas que, en el fondo, cuando se abordan de la manera correcta, no representan ninguna problemática real. ¿Y tú, qué piensas? ¿Ha ayudado este artículo a resolver tus dudas? ¿Te quedas con las ventajas o con las desventajas de una casa de madera? ¿Te gustaría vivir en una casa de madera?